martes, 24 de abril de 2007

Victoria moral.


Las acciones realizadas sobre los Eurodiputados para que firmen la Declaración Escrita han terminado, como también ha terminado el plazo para conseguir estas firmas. El saldo: 211 firmas.

Los Eurodiputados españoles, como siempre, han dejado mucho que desear. A excepción de 6 españoles, a los que agradecemos publicamente y eternamente su apoyo, el resto, progres y conservadores, han demostrado una vez más el poco talante democrático dándole la espalda a más del 80% de la población de este país.

Ningún Eurodiputado, de ningún estado miembro, puede acusar desconocimiento de la Declaración Escrita 002/2007 que pedía el fin de las subvenciones a la tauromaquia:

* En el mes de Febrero 19 personas pertenecientes a la plataforma acudieron a Bruselas a entregar documentación relativa a la actividad taurina en España.

* También en el mes de Febrero se les ofreció una conferencia donde un miembro de la plataforma explicó algunos aspectos poco conocidos acerca de las corridas de toros.

* Se hizo además una manifestación en la plataforma Secondlife, donde asistieron más de 600 conectados españoles, y unos 200 del resto del mundo que apoyan y aprueban nuestra causa.

* Durante el mes de Marzo y Abril se enviaron faxes, se hicieron llamadas telefónicas y se enviaron algunos e-mails recordando la vigencia de la declaración escrita.

Entre estos e-mails, está el de la imagen que precede este artículo. Esta acción nos ha dado una victoria moral en la declaración escrita. Al observar bien la imagen, se ve como se puede elegir y hacer click entre una u otra opción: el toro sano sin síntomas de maltrato o el toro ensangrentado.

Según las estadísticas del orden de navegación de nuestro servidor, el 93% de los e-mails que se abrieron eligieron primero al toro sano, y del 7% restante el toro ensangrentado en primer lugar. Si tomamos en cuenta que se abrieron 469 e-mails, esto nos indica que 436 Eurodiputados firmaron moralmente la declaración.

Hay que tener en cuenta además, que cuando realizamos esa acción ya contábamos con 119 firmas en la declaración, por lo tanto, a dichos parlamentarios, no se les envió este correo. Esto hace que ese número actúe como sumatorio a las firmas reales conseguidas.

La pregunta es ahora la siguiente ¿por qué no firmaron si estaban de acuerdo?. Parece que las palabras moral y protocolo tendrán que comenzar a ser antónimas en el diccionario de la UE.